¿Qué es la tiroiditis?

La tiroiditis es una inflamación de la glándula tiroides. Dentro de las inflamaciones de la tiroides, se incluyen una serie de patologías entre las que destaca la tiroiditis de Hashimoto, la tiroiditis postparto, la tiroiditis subaguda.

Pronóstico de la tiroiditis

El pronóstico y la evolución de la tiroiditis variarán en función de la afección que sufra la tiroides. En muchos casos, la tiroiditis puede estar totalmente estable durante varios años.


Si se trata de tiroiditis de Hashimoto, el pronóstico será un hipotiroidismo prácticamente irreversible.
En el caso de la tiroiditis no dolorosa y la tiroiditis postparto, se tratan de trastornos similares en el que la principal diferencia es que la post parto ocurre tras el embarazo, mientras que la no dolorosa se da en mujeres y en hombres por igual.


Si se trata de tiroiditis subaguda, el curso clínico será como el de la tiroiditis no dolorosa y la postparto, aunque en este caso no existe dolor de tiroides.


En la tiroiditis infecciosa/aguda, los síntomas pueden incluir el dolor tiroideo, hipotiroidismo y enfermedad sistémica, aunque en este caso los signos desaparecerán una vez que se solucione la infección.


Si la tiroiditis ha estado inducida por radiación y drogas, se observará tirotoxicosis e hipotiroidismo. El hipotiroidismo por drogas se resuelve cuando se elimina la droga, mientras que si es por radiación suele ser permanente.

Síntomas de la tiroiditis.

Los signos y síntomas de la tiroiditis variarán en función de la patología tiroidea de la que estemos hablando. Como tal, no existe ningún síntoma que se pueda catalogar de “exclusivo” de la tiroiditis.
Así, si la tiroiditis está causando un daño y una destrucción en las células tiroideas, cayendo los niveles de hormona tiroides en la sangre, los síntomas serán los del hipotiroidismo, entre los que se incluyen:

Este sería el signo de la tiroiditis de Hashimoto. En el caso de que la tiroiditis cause daño y se produzca una destrucción de las células tiroideas, la hormona tiroidea almacenada en esta glándula se filtrará, aumentando así los niveles de hormona tiroidea en la sangre. En este caso, los síntomas serían los del hipertiroidismo:

Esto último suele verse en los casos de tiroiditis postparto y tiroiditis subaguda.
Los síntomas del hipertiroidismo y la tirotoxicosis son similares, ya que ambas son resultado de una presencia elevada de hormona tiroidea en sangre.

Pruebas médicas para la tiroiditis.

Existen una serie de pruebas que permiten comprobar la función tiroidea y detectar si existe o no tiroiditis en alguna de sus variantes. Entre los signos y síntomas se podrían mencionar los mencionados anteriormente, como la sensación de fatiga, aumento de peso…
El diagnóstico se realizará en función de los síntomas, así como de los resultados de los niveles de hormona tiroidea y hormona estimulante de la tiroides en sangre. Las pruebas a realizar son la prueba hormonal y la prueba de anticuerpos.
El Gammagrama tiroideo es de gran utilidad en el diagnóstico de tiroiditis agudas y subagudas donde se observa ligero incremento de tamaño de la glándula tiroides con disminución de captación del radionúclido, que contrarresta con la clínica de una mayor o menor hiperfusión y elevación de las hormonas tiroideas T3 y T4. En las tiroiditis de Hashimoto se observa en el Gammagrama tiroideo incremento de tamaño y captación del radionúclido (bocio difuso) con disminución de la T3 y T4.

Causas de la tiroiditis.

La tiroiditis está causada por un problema en la tiroides que genera un daño en las células tiroideas. En la mayor parte de los casos, la tiroiditis tiene su origen en los anticuerpos contra la tiroides.
Normalmente, la tiroiditis es una enfermedad autoinmune, y no se sabe a ciencia exacta porque una persona genera anticuerpos contra la tiroides.
La tiroiditis puede estar causada también por una infección, como una bacteria o un virus, que funcionará igual que los anticuerpos, causando una inflamación de la glándula. Por último, debe mencionarse que algunas sustancias pueden causar también tiroiditis.

¿Se puede prevenir la tiroiditis?

Como tal, no se puede prevenir la tiroiditis. Sin embargo, sí existen una serie de pautas para evitar los temidos factores de riesgo. Uno de los factores más importantes es el de la alimentación. Evitar alimentos que puedan inflamar el intestino, como las comidas procesadas, excesos de gluten, azúcares…
A su vez, existen algunos alimentos que, pese a no tener un conocimiento exacto del porqué, sí se sabe que una reducción de su consumo ayudará a preservar la función tiroidea. Algunos son:

Tratamientos para la tiroiditis

El tratamiento de la tiroiditis dependerá del tipo de enfermedad y del grado de afectación que tenga cada paciente.
Si se trata de una enfermedad de tipo leve, normalmente no será necesario recibir tratamiento. En función de la tiroiditis existen los siguientes:

¿Qué especialista trata la tiroiditis?

El encargado de tratar la tiroiditis es el Endocrinólogo.

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